Dale a la IA el contexto importante
Una buena continuación necesita saber qué acaba de pasar, qué quieren los personajes y qué conflictos siguen abiertos. No hace falta repetir toda la historia: céntrate en los hechos y relaciones que condicionan la siguiente escena.
Define el objetivo del siguiente capítulo
Puedes pedir que la relación avance, que aparezca una complicación, que el ritmo se vuelva más lento o que una tensión siga sin resolverse. Indicar el objetivo mantiene la narración enfocada sin convertir el proceso en un guion rígido.
Mantén la voz y la continuidad
Los detalles acumulados importan: la personalidad de cada personaje, lo que sabe, lo que oculta y cómo se relaciona con los demás. Cuanto más clara sea esa memoria narrativa, más natural se sentirá el siguiente capítulo.
Prueba otra dirección sin perder lo anterior
Si una continuación no encaja, explora una variante. Puedes conservar la versión que te guste y seguir desde ahí, en lugar de reiniciar toda la historia.